escritos Ciriaco Yáñez
Me gusta hacer vinos y aún más me gusta aprender y aún más me gusta escribir, volcar en flexibles trazos lo bello y lo crecedor, la reflexión y el deseo de crecer, de amar.Escribir un camino hacia el cielo
escribir para vivir, vivir para vivir
En este espacio verde encontraras mis escritos; pertenecen a diferentes epocas y se apoyan en experiencias incluso contradictorias. Los inserto en un orden aleatorio y solo si me parecen vivos, si los veo llenos de emoción; si siento que sus conflictos y felicidades son capaces de aportar una mirada diferente y sus letras merecedoras de un breve instante en la pantalla. Es mi sentimiento, opinarás tu lo mismo?, nos vemos un cordial abrazo Ciriaco Yáñez.
Ciriaco Yáñez
Un camino hacia el cielo
http://www.ciriacoyanez.com/
email: ciriacoyanez@gmail.com
telf (0034) 976214855
06.Zaragoza.España
Ciriaco Yáñez
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06.Zaragoza.España
mis vinos : http://www.hacevinos.es/
miércoles, 8 de julio de 2026
sábado, 30 de mayo de 2026
sábado, 13 de marzo de 2021
Nuevos rincones de la vinateria yañez ms11 Zaragoza. Ordenando antes de ir a practicar un poco de iaido y volver a la vinatería a atender de domingo por la mañana #gastronomía #comida #madresacramento #artesania #innovacion #pintura #literatura #regalospersonalizados #tiendasregalos #oferta #copas #tallerYáñez #vinateria #desarrollo #vino #destilados #cervezas #arte #imaginacion #gastronomía https://www.instagram.com/p/CMY89yWFNPn/?igshid=7tmzxsibz214
viernes, 12 de marzo de 2021
La mano que empuña la espada era, ayer mismo, joven y tersa, insegura, inocente. La mano no tenía marcas, la piel ninguna mella, la color brillante, el brillo radiante. La mano sostenía, ingenua, la espada sin rencores ni pesares. Eso fue tan pronto como ayer, y esta amanecida, la mirada percibe el paso del tiempo. A la mano que blande la espada le ha alcanzado la edad. En un brusco cambio de paso, inopinadamente, de sopetón. Las marcas se dibujan, la piel se pliega, se apergamina, se aja. Incluso los recuerdos se desdibujan. Sólo se ven una mano, una espada, el paso del tiempo, el recuerdo de un recuerdo. Caronte espera paciente el obolo, el olvido bajo la barca, la mano ya no será nada. La espada recopilación. Cyañez 2021 https://www.instagram.com/p/CMWZE5VlXpg/?igshid=1wfbr3g89d5hh
sábado, 9 de enero de 2021
Nieve
nieve
copiosa , intensa, vehemente, profusa
nieve
prodiga, benéfica
niños, padres, perros
muñecos,zanahorias, botones
trineos, esbarizaculos
nieve
alegría, paz
fastidio, molestia,peligro
nieve
blanca, prístina,incólume
pisada, gris,acuosa
alegoría
vida
metafora,simil
nieve, nevisca, cellazo,nevazo,nevón
...
paseo hasta la vinateria
hoy la bici no ha querido venir
veo historias, muchas historias
somos niños ante la sorpresa
volvemos a ser niños ante nuestra sorpresa
vivimos en un mundo imperfecto
pleno de momentos perfectos
historias bajo la nieve
sobre la nieve
paz
hace frio en la vinatería
pero hoy estoy caliente
no se la razón
nieve
cero grados
domingo, 21 de junio de 2020
Escribir es algo que hago desde los siete años. Les pedí a mis padres que me compraran una maquina y, ni corto ni perezoso, me puse al tajo. Era una novela de romanos. Recuerdo que el primer folio era el avance por un desfiladero. La máquina era una Olivetti negra, de cinta roja y negra que parecía iba a vivir para siempre. Y casi fue así . Vivió hasta que la cinta se gasto y yo no supe cambiarla y nadie me ayudó en ese afán. Al poco desapareció, ocupaba sitio. Creo que, secretamente, estaban cansados del martilleo de las teclas a todas horas y querían que saliera a jugar al parque. Yo me sentaba y escribía imaginando un mundo diferente, un mundo propio. Luego empecé a escribir con una pluma que le habían regalado a mi padre, era una sensación maravillosa . Desarrolle mi caligrafía y disfrutaba. Mientras no diese mal les parecía bien. Cuando empecé a trabajar en la vinateria yañez tenía 14 años, entre cliente y cliente, en mi pequeño cubículo donde esperaba se acumulaban las resmas de papel garabateadas, los dibujos con esa pluma y los libros que leía a la menor oportunidad. Aún quedan vivas señoras que me recuerdan de aquella manera y me lo cuentan indefectiblemente cada vez que vienen a comprar :"que grande te has hecho, cuantos libros tienes, ahora los dibujos son más grandes". Un sinfín de frases repetidas que jalonan mis días en la vinateria. Y hoy, inopinadamente, algo emocionante que no se podía preveer. Una querida amiga se presenta con uno de mis libros más queridos. Un libro que amo profundamente y que no había merecido la vida brillante de la letra impresa, tan solo la apagada soledad de la pantalla. Se presenta con su preciosa hija y ambas me obsequian con esta impresión que me encandila y que me deja, perplejo, herido y sanado en el mismo instante. Me deja sin palabras.
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